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sábado, 12 de septiembre de 2020

OREJA DE CERDO A LA GALLEGA

 Este es un plato ideal para tomar como aperitivo o también como segundo. Puede comerse tanto frio como templado o caliente, aunque yo recomiendo tomar templado.

En muchos restaurantes o bares que sirven comidas economicas suelen ponerlo de segundo plato. 

 Este es otro típico plato de casquería muy popular en España.




INGREDIENTES:

2 Orejas de cerdo 

1/2 Cebolla

2 Hojas de laurel

Pimentón picante 

Sal gorda

Aceite de oliva virgen 


Cocer las orejas con sal, el laurel y la cebolla durante 30 a 40 minutos ( según tamaño de estas), cortar en trozos regulares no muy grandes (tamaño bocado) y emplatar. 

Expolvorear con el pimentón y sal y por último rociar con un buen chorro de aceite.

Y listo para comer.




viernes, 10 de julio de 2020

Panecillos con olivas y tomate


Hola, hoy os traigo esta receta de panecillos de olivas negras. Esta receta es muy fácil de hacer y el resultado es espectacular. El truco esta en usar un buen aceite de oliva, que es lo que aportara el sabor especial de estos panecillos junto con las olivas. Las olivas negras son aceitunas de mesa que inicialmente eran de color más claro pero que, con la maduración, tienden a oscurecerse. En la cocina italiana están presente en una gran variedad de platos. Son ideales para aliñar y como ingrediente de patés, pizzas, ensaladas o panes.

Sin más dilación aquí os dejo la receta. Espero que os guste.

 

Ingredientes:

chalote

3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen

3 tomates secos en aceite

40 g de olivas negras deshuesadas

150 g de harina

1 pizca de azúcar

2 cucharaditas de levadura (15 g)

1 huevo

Sal y pimienta

Elaboración:

Pelar la chalote y picar muy fino. Calentar una cucharada de aceite de oliva y rehogar en él la chalote hasta que este transparente. Dejar escurrir bien los tomates y cortar en cuadraditos pequeños y picar las olivas.

Mezclar la harina con el azúcar, levadura, huevo, aceite restante, sal y pimienta. Añadir la chalote, el tomate y olivas y amasar hasta obtener una masa consistente. Dejar reposar tapada en un lugar caliente para que suba y doble su volumen (Una hora aproximadamente).

Una vez haya subido, la trabajamos brevemente y formamos con ella los panecillos (Suelen salir entre 8 a 10). Colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel de horno o simplemente engrasada. Dejamos reposar entre 10 a 15 minutos para que suban.

Rociamos los panecillos con agua y horneamos a 200º durante unos 20 minutos.

Si lo preferís podéis cambiar la chalote por cebolla tierna o cebolla roja pequeña.

También podéis cambiar los tomates secos por tomates bien maduros.

 

 


lunes, 27 de abril de 2020

Panna Cotta o Panacota "Nata Cocida"


Esta receta es todo un clásico de la repostería italiana, cuya base es un ingrediente tan delicioso como la nata y simplemente cuajada con gelatina. Se le suele dar sabor infusionandola con vainilla o simplemente con cascara de limón y canela y endulzándola con azúcar. (Es una receta muy fácil de hacer). Es un postre ideal para servir frío, aunque también se puede servir a temperatura ambiente.
Se parece mucho a un flan aunque la panacota tiene una textura más cremosa. Lo bueno es que, partiendo de la receta básica podemos aromatizarla con frutas, jugos, miel, chocolate, etc...


La forma ideal de servirla es con mermelada o culís de frutos rojos o de fresa.
Para prepararla suelo usar utilizar los moldes flan. En esta ocasión he aprovechado unos vasitos de plástico que tengo desde hace tiempo y al fin les he encontrado un uso estupendo.

Ingredientes:

500 ml de nata para montar.
60 gr de azúcar blanco.
3 hojas de gelatina.
Una vaina de vainilla o (media cucharadita de extracto)
Cascara de limón y rama de canela (Opcional)

 Ponemos las hojas de gelatina en un bol, con agua y dejamos hidratar entre 5 y 10 minutos mientras preparamos la receta.
En un cazo vierte la nata, el azúcar y la vaina de vainilla abierta o el extracto de vainilla si quieres aromatizarla, aunque solamente con nata y azúcar sale espectacular de sabor y es la forma más clásica y sencilla de prepararla.
Ponemos el cazo a fuego medio-alto hasta que hierva.
En ese momento retiramos el cazo del fuego y quitamos la vaina o rama y piel de limón (Si es lo que le has añadido)
Escurrimos la gelatina simplemente cogiéndola con las manos y estrujándola un poco para que suelte el agua y la echamos en el cazo.
Removemos  para que la gelatina se disuelva por completo.


Volcamos  la mezcla en los moldes que hayamos elegido, puede ser uno grande o 4 individuales y una vez frío introducimos en el frigorífico por un mínimo de tres  a cuatro horas hasta que cuaje por completo. Pueden aguantar 3-4 días en la nevera sin problemas.
Podéis servirla desmoldada en el plato y con la mermelada o lo que deseéis por encima (Como en la foto o simplemente sobre el molde cubriéndolo o así tal cual sin nada. De todos modos esta fabulosa la sirváis de cualquier forma)

jueves, 26 de marzo de 2020

Buñuelos de espinacas

En estos días de confinamiento he aprovechado para volver a hacer alguna de las recetas que prácticamente tenía olvidadas o que no hacía desde hace muchos años.
Esta es una de ellas. Espero que os guste.


Ingredientes:

200 g de espinacas en hoja "Frescas"
2 dientes de ajo
3 cucharadas colmadas de harina
2 huevos
sal
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
Aceite de girasol o de oliva suave para freír





Pelamos los ajos y los picamos o fileteamos y ponemos en una sartén amplia con el aceite de oliva.
Cuando estos tomen color añadimos las hojas de espinacas lavadas y escurridas y salteamos hasta que estén cocidas. Añadimos sal y reservamos.
Mientras ponemos la harina en un bol o recipiente hondo y añadimos los dos huevos y removemos hasta obtener una masa más bien espesa.
Picamos las espinacas con la ayuda de un cuchillo en una tabla de corte y añadimos a la masa anterior, removemos bien todo el conjunto y rectificamos de sal si fuera necesario.



En una sartén o freidora vamos haciendo los buñuelos con la ayuda de una cuchara y el dedo o dos cucharas y cuando cojan color oscuro y estén fritos los sacamos a un plato con papel absorbente.


 

jueves, 10 de octubre de 2019

Patatas a la marinera "con sepia, rape y mejillones"

Este es un plato ideal para tomar tanto en otoño como en invierno. Aunque en mi caso lo suelo hacer en cualquier estación del año.
Este tipo de plato suele comerse en algunos pueblos de la costa de Cataluña, incorporando un poco de allioli una vez emplatado (1 o 2 Cucharadas) en cada plato y removiendo el conjunto antes de comerlo.




Patatas a la marinera  (Con rape, mejillones y sepia)


Ingredientes (4 personas):
1 rape (1 k)
8 mejillones
1 sepia mediana
4 patatas
1 puerro
2 cebollas
200 ml de salsa de tomate
2 dientes de ajo
100 ml de vino blanco
aceite de oliva virgen extra
sal
1 hoja de laurel
perejil

Limpia el rape y retira la cabeza y los huesos. Resérvalos y reserva también los lomos. Pon la cabeza y los huesos de rape en una olla, cúbrela con agua. Agrega una cebolla cortada en 4, la parte verde del puerro y unas ramas de perejil. Agrega las cabezas. Pon a punto de sal y cuece todo durante 20-25 minutos. Ves des espumando con la ayuda de un cucharón, cuélalo y resérvalo.
Pon en una sartén los mejillones habiéndoles retirado las barbas, y lavándolos bajo el grifo y añádeles el vino. Tapa y espera a que se abran. Retíralos del fuego y separa las cáscaras de la carne. Reserva la carne y el caldo por separado.
Pela y lamina los dientes de ajo y ponlos a pochar en una cazuela grande con un chorrito de aceite. Pela y pica la otra cebolla y añádela. Limpia el puerro, pícalo en daditos y añádelo también. Rehoga un poco.
Añade la sepia limpia y troceada en tiras. Remueve y deja sofreír hasta que la cebolla y el puerro empiecen a tomar color.
Mientras tanto, pela las patatas, córtalas chascándolas (1) e incorpóralas a la cazuela. Agrega la salsa de tomate, una hoja de laurel y el caldo (de los mejillones y del rape). Cocina el conjunto durante 20-25 minutos, hasta que las patatas estén cocidas.

Añade los mejillones y el rape y mezcla. Espolvorea con perejil picado y cocina todo junto durante un par de minutos. Y listo.

(1) Chascar es la acción de romperlas con el cuchillo cuando se trocean, sin llegar a cortarlas del todo. También podréis encontrar alguna receta que diga "cascar la patata". (Es exactamente lo mismo)

martes, 8 de octubre de 2019

Costillar de cerdo al horno


La receta de costillar de cerdo asado o al horno es un clásico en muchas casas. En esta forma de elaborarla vais a tener el éxito asegurado. Os quedara muy tierna y muy sabrosa.


Es la  forma en que solía hacerla yo en el restaurante y os aseguro que siempre triunfaba. Espero que os guste y la pongáis en práctica.


Para 2 o 3 personas

Costillar de cerdo de unos 500 g
1 Cebolla grande o 2 medianas
2 Tomates medianos maduros
3 o 4 dientes de ajo
1 Cucharada de tomillo
2 hojas de laurel
250 ml de Vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra molida


Elaboración:

Calentamos el horno a 180º. Engrasamos ligeramente la base de una fuente para horno y ponemos en ella la costilla salpimentada. (Yo la corte en dos para poder hacerla en una bandeja pequeña).


Horneamos alrededor de unos 10 a 15 minutos



 y añadimos la cebolla cortada en juliana, los ajos, los tomates a gajos y el laurel y tomillo.









Dejamos pasar unos 10 minutos más, echamos por encima el vaso de vino blanco 



y horneamos durante unos 30 minutos. 


Damos la vuelta al costillar y dejamos que se hornee hasta que la carne esté dorada, unos 50-60 minutos más, dependiendo de lo carnuda que sean las costillas.

Cada cierto tiempo regaremos la carne con el jugo que suelta para que no se reseque. Una vez la carne está en su punto la retiramos a un plato o bandeja 


 y trituramos las verduras con la batidora y colamos con la ayuda de la mano del mortero o una cuchara de madera o un cucharon pequeño (Lo que os vaya mejor).


Cortamos cada uno de los dos trozos de costilla por la mitad o en más trozos (Eso es a vuestro gusto), cubrimos con la salsa y calentamos en el horno otros 10 minutos más o si lo preferís en un cazo o cazuela y servimos acompañado de unas patatas fritas o patatas panadera.



lunes, 11 de marzo de 2019

Sardinas de la costa al estilo de mi abuela


Este es uno de esos tantos platos que me hacen recordar mi infancia. Solía hacerlo mi abuela, cuando yo era un niño para almorzar muchos domingos o días festivos.
Lo he recordado con motivo del día de la sardina y he echado mano de mis archivos y lo he recuperado para vosotr@s. 



Esta receta ya la publiqué hace nueve años en mi anterior blog "La cocina de Manel". Hoy os la traigo de nuevo (Espero que os guste).

 Ingredientes:

 1 kg de sardinas de la costa (sardinas en salazón)
 8 tomates maduros
 1 cabeza de ajos
 1/2 vaso de aceite de oliva
 4 huevos (esto es opcional)



Sí no encontramos sardinas en salazón, podemos hacerlas nosotros mismos con sardinas lo más frescas posible, a las que dejaremos enteras y sin limpiar, de 24 a 48 horas en sal gorda en la nevera.




Elaboración:

 Ponemos el aceite a calentar en una sartén y añadimos la cabeza de ajos cortada por la mitad, cuando se hayan dorado retiramos y reservamos, a continuación freímos en este aceite los huevos y si no los queremos puesto que esto es opcional, las sardinas y cuando estén fritas los tomates partidos por la mitad primero por la parte interior y acabaremos dándoles la vuelta y emplataremos tal como se ve en la foto cubriendo el conjunto con un poquito del aceite y los ajos si así lo deseamos. Y a comer.

 "Es conveniente freír las sardinas a fuego moderado, pues enseguida se pone oscuro el aceite y se quema y de esta forma podemos evitar al menos que se nos queme".

 El tomate al momento de comerlo se chafa un poco con el tenedor para poder retirar la piel y se come mezclándolo con las sardinas y con el huevo. (Bocato di cardenale) O sea "exquisito".


martes, 5 de marzo de 2019

Pulpos a la plancha




Pulpos a la plancha


El pulpo es una de las grandes exquisiteces de la gastronomía española. Aquí tenemos una receta sencilla de cómo hacerlo y con la que queda estupendo.

Ingredientes:


8 pulpos o pulpitos de (150 g por pieza + o -)
3 dientes de ajo
Perejil
Aceite de oliva virgen extra
1 limón
Sal

Agua para cocerlos

Si los compramos frescos lo mejor será congelarlos al menos durante uno o dos días (esto nos ayudará a que rompa la fibra y salgan más tiernos)
A la hora de cocinarlos hay que descongelar por completo.



Limpia muy bien el pulpo: la cabeza vacíala bien, retira los ojos y limpia muy bien cada tentáculo de las patas bajo un chorro de agua fría.


En una olla, añade agua que justo cubra los pulpos, una cucharada sopera de sal, y llévala a ebullición.



Sumerge cada de una en una en el agua hirviendo 3 veces dándole “sustos”: mete la pieza sujetándola por los dedos (cuidado, no te quemes!), deja 2-3 segundos y vuélvela a sacar. Repite este proceso 3 veces, y a la tercera vez déjalo dentro de la olla. Haz lo mismo con el resto.


Cuando el agua esté hirviendo con todo el pulpo dentro, cuenta a partir de ahí 20 minutos, y mantén el fuego fuerte. Si utilizas una olla a presión cuécelos solo cinco minutos.
Apaga el fuego y déjalos reposar en el mismo agua hasta que esta esté fría o templada. Escúrrelos bien antes de hacer en la plancha.



Pon la plancha a calentar o una sartén a fuego fuerte con un hilo de aceite, y cuando esté bien caliente, coloca el pulpo, teniendo el cuidado de que queden las patas todas expuestas hacia arriba, para que se puedan dorar perfectamente. 



Cuando se haya dorado un poco, dale la vuelta y enseguida lo tendrás listo.
Haz una picada en el mortero o batidora con los ajos, el perejil y unas tres cucharadas de aceite y rocía por encima una vez emplatados. Puedes añadirle un chorrito de limón si es de tu agrado. (Yo personalmente los prefiero sin)




Puedes acompañarlo con una buena ensalada o la guarnición que prefieras, puré de patatas, arroz, verduras, etc.
Si no encontráis pulpos pequeños podéis hacerlo igual con pulpitos.
Los pulpitos son más tiernos que los pulpos, pero igual de sabrosos.
La diferencia de la receta seria que no hace falta hervirlos pues se pueden hacer directamente en la plancha una vez lavados , limpios y bien escurridos.

sábado, 16 de febrero de 2019

Hígado encebollado


Este es uno de esos platos que no son de la devoción de todo el mundo, pero  os diré que en casa era uno de esos platos que no faltaban en mi niñez y que comíamos a regañadientes y os aseguro que esta buenísimo.
A mí particularmente me encanta el hígado, ya sea de ternera, cordero o cerdo y con cebolla, a la plancha, frito o en salsa.
Os dejo la receta tal como yo la hago y espero que os guste.


Ingredientes:
  • 1 Kg de filetes de hígado de ternera, cordero o cerdo
  • 3 Cebollas
  • 3 Dientes de ajo
  • 1/2  Vaso de vino blanco
  • 1 Copa de brandy (Coñac)
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un poco de perejil fresco (para decorar)
Preparación:
En una cacerola baja y grande, ponemos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, hasta cubrir el fondo de la cazuela.
Cortamos la cebolla en juliana y la añadimos a la cazuela para que vaya pochando.
Picamos los dientes de ajo. Cuando la cebolla tenga un color dorado y esté transparente añadimos los ajos para que terminen de pochar. Cuando esté listo, retiramos la cazuela del fuego y reservamos.
Troceamos los filetes de hígado para que no queden tan grandes. “En cuatro o cinco cortes es suficiente”. Los salpimentamos y ponemos a calentar un poco de aceite en la sartén y pasamos los filetes para que se doren ligeramente por ambos lados.


Añadimos los filetes a la cacerola y los rehogamos 1 minuto a fuego bajo.
Vertemos el brandy y dejamos reducir, cuando se haya evaporado el alcohol añadimos el vino blanco. Removemos y lo dejamos a fuego bajo para que la salsa quede reducida. Corregimos el punto de sal y añadimos el perejil “picado o cortado fino a cuchillo”
Vigilar y mover un poco la cazuela para evitar que se agarre la salsa.
Cuando la salsa haya reducido, lo retiramos del fuego. Servimos recién hecho y caliente, ya que si lo dejamos reposar demasiado tiempo el hígado puede endurecerse un poco.
Podemos acompañarlo con una buena ensalada o incluso servirlo como plato único acompañado de unas patatas fritas.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Fideos a la cazuela

Hoy os traigo mi receta de fideos a la cazuela, es una receta muy sencilla y sin ingredientes complicados. Si la hacéis ya veréis que el sabor es extraordinario a pesar de llevar ingredientes tan sencillos como un simple sofrito, costilla de cerdo y fideos. (Ingredientes nada sofisticados).


Ingredientes:

400 g de costilla de cerdo
350 g de fideos del nº 4
1 cebolla pequeña
1/2 pimiento rojo
1 pimiento verde italiano
250 g de tomate maduro o 3 cucharadas de tomate frito
2 dientes de ajo
2 hojas de laurel
1 litro de caldo de carne
3 cucharadas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)
sal
colorante

 
Elaboración:

En una cazuela freímos la costilla con el aceite de oliva, cuando este dorada agregamos los ajos fileteados y antes de que cojan color la cebolla picada fina en brunoise...



...Cuando ésta comience a dorarse, los pimientos cortados a cuadritos pequeños (1 dedo de ancho) en mirepoix...




...Removemos y dejamos unos tres o cuatro minutos y añadimos el tomate maduro rallado o tomate frito. Dejamos cocer unos dos o tres minutos y entonces añadimos el caldo y el colorante y dejamos cocer diez minutos.


Añadimos los fideos al caldo, removemos y dejamos cocer todo durante otros quince minutos más.


Dejamos reposar unos cinco minutos antes de servir y comer.






sábado, 22 de septiembre de 2018

Albondiguillas con patatas

Esta es una receta perfecta para comer todo el año, aunque apetece más en invierno.
Solía hacérsela a mis hijas cuando eran pequeñas. La idea de hacerla con albondiguillas era porque no les hacía mucha gracia las albóndigas de tamaño normal y así al ser más pequeñas se las comían la mar de bien. Las ponía a las dos a hacerlas conmigo y disfrutaban de lo lindo.
Por eso es un plato de los que le tengo más cariño. 
Lo comparto con tod@s vosotr@s y espero que os guste. (Es muy sencillo y rico rico).


 Ingredientes:

100 gm de carne picada de ternera.
100 gm de carne picada de cerdo
1 cebolla
1 diente de ajo
2 cucharaditas de perejil
1 huevo
1 rebanada de pan
Leche
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Harina
1/4 de l de vino blanco
800 g de patatas
Caldo de carne o agua
Colorante
Pimentón dulce 1 cucharada
2 hojas de laurel



Elaboración.

Para las albóndigas, mezclar las carnes, el ajo y el perejil picados, la rebanada de pan mojada en leche, un huevo la sal y la pimienta. Mezclar los ingredientes bien con los dedos hasta hacer una masa y que estén todos bien integrados.
Formar las albóndiguillas, (del tamaño de una canica) enharinar y dorar ligeramente en el aceite y reservar.

En una cazuela (Preferiblemente de barro) sofreír la cebolla cortada fina con un poco del mismo aceite de haber frito las albóndigas hasta que coja color, añadir las albondiguillas, laurel y el pimentón, remover y añadir el vino. Dejar evaporar y añadir las patatas cortadas a trozos medianos (chascadas mejor)*, cubrir con el caldo o agua, añadir el colorante a vuestro gusto (y la sal si lo hacéis con agua) y dejar cocer durante unos 30 minutos a fuego lento.


 …*Chascar es la acción de romperlas con el cuchillo cuando se trocean, sin llegar a cortarlas del todo. También podréis encontrar alguna receta que diga "cascar o triscar la patata". (Es exactamente lo mismo)…

martes, 18 de septiembre de 2018

Garbanzos a la extremeña


Esta es una receta a la que le tengo un gran cariño. Fue la primera que me dejaron hacer a mi solo cuando era pinche de cocina (desde entonces a llovido mucho como suele decirse).
Hoy quiero compartirla con tod@s vosotr@s.
Espero que os guste. 


Ingredientes:

1/2 kg. de garbanzos
150 gr. de tocino magro
100 gr. de chorizo
 2 huevos cocidos
 1 cebolla
 2 tomates
 2 dientes de ajo
1/2 cucharadita de pimentón
1/2 vaso de vino blanco
Unas hebras de azafrán
1 cucharada de perejil picado
Aceite de oliva
Bicarbonato y sal.





Elaboración:

Dejar los garbanzos en remojo en agua templada  con ¼ de  cucharada de bicarbonato y dos cucharadas soperas de sal durante 12 horas.
Enjuagarlos y escurrirlos.
Poner los garbanzos en una cazuela, cubrirlos con agua y añadirles el chorizo y el tocino en un trozo cada uno, dejar cocer a fuego muy suave hasta que estén tiernos, durante 2 ½  a 3 horas aproximadamente. Una vez cocidos escurrir parte del caldo. Dejar solo el que los cubra...
(VER FOTO).


Calentar 3 cucharadas de aceite en una sartén y rehogar la cebolla bien picada; añadir los tomates pelados y troceados o rallados y a continuación  el pimentón. Pasados unos 3 a 5 minutos el vino. Dejar evaporar y echar sobre los garbanzos.
Remover y dejar cocer 15 minutos.


Hacer un majado con los ajos, azafrán y perejil y desleír con un poco del caldo de la cocción y añadirlo a los garbanzos cinco minutos antes de apagar el fuego.
Retirar el tocino y el chorizo antes de añadir el majado y cortar cada uno en cuatro trozos. Partir los huevos por la mitad y terminar de decorar el plato a vuestro gusto.



Al agua de la cocción podéis añadir ½ pastilla de caldo de carne.
Para acortar el tiempo de preparación, se pueden utilizar garbanzos ya  cocidos y tomate de bote triturado o frito.
Podéis añadir también si lo deseáis un trozo de jamón.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Setas (conservación)

Comienza la temporada de setas y parece ser que este es un buen año y podremos hacer acopio de ellas para consumirlas al momento o guardar si así lo deseamos. Por ese motivo os voy a dar unos consejos para su conservación.



Para una conservación prolongada de las setas disponemos de varios métodos.
- Desecación: 
Consiste en enristrar las setas sin que se toquen y colgar a secar, como se hace con los pimientos. Se utiliza especialmente con setas como la Senderuela o el Rebozuelo. (moixarnó, rosinyol)
- Conserva:
- Poner en crudo en botes de cristal, rellenar los botes de agua con sal y cocer "Al baño María" durante una hora.
- Freír en sartén con aceite, (ajo y perejil optativos) y poner en los botes. Cocer "Al baño María" durante 30 minutos. (Este es mi método favorito)




- La congelación "al natural".
Escaldar las setas, secarlas bien y ponerlas en bolsas de congelación. Hay quien prefiere congelarlas sin escaldar, pero la textura de las setas desmerece mucho al descongelar. 




- La congelación de la seta pre-cocinada.
O fritas ya en aceite con ajo. Os recomiendo este método, ya que las setas ocupan menos espacio en el congelador, no pierden sabor y están siempre listas para ser consumidas.
- En vinagreta: 
Una vez limpias y lavadas se cuecen durante unos 3 ó 4 minutos en una mezcla de vinagre suave y agua (en proporción de 2 a 1) con sal y unos granos de pimienta. Se ponen en los botes y se rellena con el caldo de la cocción. Se cierran los botes y se guardan, sin esterilizar, en lugar fresco.
Actualmente el método más empleado, principalmente por su comodidad y rapidez es el de la congelación, pero utilizar uno u otro sistema depende mucho de los gustos de cada uno y del destino final que se vayamos a dar a las setas.